Los verbos y adverbios son las dos caras de la moneda de la lengua española
Los verbos son los que expresan las acciones, estados o procesos, mientras que los adverbios modifican el significado de los verbos, adjetivos, otros adverbios o incluso oraciones enteras.
En este artículo, aprenderemos todo lo que necesitas saber sobre estas dos herramientas fundamentales para la comunicación.
Los verbos
Los verbos son palabras que expresan acciones, estados o procesos. Son la parte de la oración que indica lo que hace el sujeto.
Los verbos se clasifican en:
- Intransitivos: no necesitan un complemento para completar su significado. Por ejemplo: correr, dormir, vivir.
- Transitivos: necesitan un complemento para completar su significado. Por ejemplo: comer una manzana, escribir una carta, leer un libro.
Los adverbios
Los adverbios son palabras que modifican el significado de un verbo, un adjetivo, otro adverbio o una oración entera. Indican circunstancias de tiempo, lugar, modo, cantidad, afirmación, negación, duda, etc.
Los adverbios se clasifican en:
- Adverbios de tiempo: indican cuándo ocurre una acción. Por ejemplo: ayer, hoy, mañana, ahora, siempre, nunca.
- Adverbios de lugar: indican dónde ocurre una acción. Por ejemplo: aquí, allí, cerca, lejos, arriba, abajo.
- Adverbios de modo: indican cómo se realiza una acción. Por ejemplo: bien, mal, rápido, despacio, cuidadosamente.
- Adverbios de cantidad: indican la cantidad de algo. Por ejemplo: mucho, poco, bastante, casi, demasiado.
- Adverbios de afirmación: indican que algo es cierto. Por ejemplo: sí, cierto, de acuerdo, efectivamente.
- Adverbios de negación: indican que algo es falso. Por ejemplo: no, nunca, jamás, en absoluto.
- Adverbios de duda: indican que no se está seguro de algo. Por ejemplo: quizás, tal vez, quizá, a lo mejor.

Comentarios
Publicar un comentario